Militares retomarán control en Perú, dice Keiko Fujimori tras asumir como presidenta
- 29 jul
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Lima. La derechista Keiko Fujimori anunció ayer que los militares recuperarán el “control interno” en zonas de alta criminalidad como primera medida de su gobierno de mano dura, tras asumir la presidencia de Perú, al tiempo que cientos de personas protestaron en Lima contra el nuevo gobierno, debido a un profundo rechazo histórico al fujimorismo y demandas de justicia por las muertes en protestas pasadas.
La hija del ex presidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) –condenado a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad–, venció en la segunda vuelta al izquierdista Roberto Sánchez por menos de 50 mil votos, en abril pasado, y se convirtió en la novena mandataria en una década, en un país que atraviesa una grave inestabilidad política.
“Durante los estados de emergencia, las fuerzas armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control interno hasta devolver esos territorios a los ciudadanos”, dijo en su discurso de investidura Fujimori, elegida para gobernar hasta 2031.
La inseguridad es la principal preocupación de los peruanos, que atraviesan su peor crisis en el rubro desde su conflicto armado interno (1980-2000). La mandataria propone allanamientos en zonas peligrosas, expulsiones de migrantes indocumentados, instalación de tribunales anónimos y el retiro del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Será una réplica del padre”, lamentó César Fuentes, jubilado de 80 años que teme que las estrategias contra la inseguridad deriven en abusos. El gobierno de Alberto Fujimori, que cayó por escándalos de corrupción, derrotó a la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, frenó una hiperinflación y cerró el Congreso con militares. Murió en 2024 en libertad gracias a un indulto humanitario debido a su avanzado cáncer. Previo al discurso de Keiko Fujimori, legisladores opositores, con cintas negras en sus solapas, se retiraron del Congreso al grito de “justicia para las víctimas”, en referencia a los 50 asesinados en protestas antigubernamentales entre 2022 y 2023 durante la gestión de la entonces gobernante de facto Dina Boluarte, considerada aliada de Fujimori.
Al mismo tiempo, en el centro de Lima marcharon familiares de aquellas víctimas para expresar su rechazo al nuevo gobierno. Arribaron de las regiones más afectadas por la represión –Puno y Arequipa-– organizaciones civiles, activistas y el ex candidato Sánchez, informaron medios locales.
Fujimori, cuya bancada es la más numerosa pero no alcanza la mayoría para sacar adelante sus proyectos, propuso acercamientos con las fuerzas de oposición.

















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