Murió el físico Luis de la Peña Auerbach
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Dedicó siete décadas a descifrar los misterios de la mecánica cuántica y la física teórica

Luis de la Peña Auerbach, profesor e investigador que dedicó siete décadas a descifrar los misterios de la mecánica cuántica y la física teórica, falleció a los 94 años de edad, el domingo pasado, informó el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su partida provocó múltiples muestras de pesar entre científicos y universitarios.
“Doctorado honoris causa de esta casa de estudios, cuya vida académica contribuyó de manera decisiva al desarrollo de la física en México. Su obra, su labor docente y su compromiso con la divulgación científica dejan un legado perdurable para la comunidad universitaria y para la ciencia mexicana”, resaltó la UNAM.
El investigador fue una referencia entre las nuevas generaciones de físicos, por sus libros Introducción a la mecánica cuántica, The Quantum Dice, The Emerging Quantum y más de 160 artículos, que se convirtieron en lecturas obligadas para los estudiosos de esta área del conocimiento.
Labor permanente con estudiantes
Una de las características más relevantes de su trayectoria fue su permanente labor con estudiantes, que le permitió dirigir la formación de más de 30 investigadores de licenciatura, maestría y doctorado e impartir más de 150 cursos en México. Pero además, fue profesor e investigador invitado en varias instituciones del mundo.
De la Peña Auerbach, nacido el 23 de julio de 1931, en Texmelucan, Puebla, obtuvo el título de ingeniero en comunicaciones eléctricas y electrónicas en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en 1953 y el doctorado en ciencias físico-matemáticas en la Universidad Estatal Lomonosov, de la Unión Soviética, en 1964.

Fue investigador emérito del Instituto de Física de la UNAM desde mayo de 1994 y desempeñó funciones como miembro de comisiones académicas en instituciones como el IPN, la Sociedad Mexicana de Física, la Sociedad Matemática Mexicana y el Colegio de Profesores de la Facultad de Ciencias de la UNAM, entre otras.
Colaboró con el Museo Universum de la UNAM para la construcción de la sala sobre física cuántica, y participó en la creación del Museo de la Luz entre 1995 y 1998.
Fue miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (antes Academia de la Investigación Científica) desde 1967, del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras, nivel III, desde 1984, y de la Sociedad Mexicana de Física y de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo.
Entre las distinciones que recibió destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2002, el Premio Universidad Nacional en Investigación en Ciencias Exactas en 1989, la Medalla Académica de la Sociedad Mexicana de Física en 1984 y el doctorado honoris causa de la UNAM en 2015.
Colegas y ex alumnos destacaron en redes sociales su compromiso ético con el conocimiento y su convicción de que la ciencia debía contribuir a una sociedad más justa.

















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