Inseguridad imparable contra floricultores
- P Pastrana

- 31 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Persisten los robos en los sembradíos se rosas de la comunidad. En cada hecho los ladrones logran llevarse entre ocho y 10 gruesas de flor

La inseguridad contra floricultores de la comunidad de El Organal, en el municipio de San Juan del Río, no se detiene. A la fecha, persisten los robos en los sembradíos de rosas e incluso en semanas recientes se han registrado casos donde los ladrones usan armas de fuego para atemorizar a las personas que vigilan estos espacios, dieron a conocer algunos productores de dicha localidad.
Francisco, como pidió ser identificado, afirmó que los robos a los sembradíos son un problema que ha aumentado en la comunidad en años recientes. Señaló que a la semana un floricultor puede ser víctima de hasta cuatro robos y que en cada uno de ellos el o los ladrones logran llevarse entre ocho y 10 gruesas de rosas (cada gruesa se compone de doce docenas de flores).

Explicó que actualmente una gruesa de rosas oscila entre los 400 y 600 pesos, de manera que la afectación económica por cada robo es importante. Aunado a ello, aseveró que no únicamente son los hurtos, sino también los daños que las personas que cometen estos actos hacen hacia las plantas e invernaderos.
“Este problema ha crecido bastante en la comunidad. Creo que son muy pocos los productores que se salvan de no tener robos y eso es porque diario están al pendiente en sus invernaderos. En otros casos, los malandros se meten hasta cuatro veces por semana y cada que lo hacen se llevan una buena cantidad de flor; yo creo que entre ocho y 10 gruesas. Entonces, si hacemos cuentas, la afectación económica es mucha, porque es flor que ya no podemos vender”, comentó.

Refirió que incluso en semanas recientes se han registrado casos donde los ladrones han hecho disparos de arma de fuego al aire, con el fin de amedrentar a los productores que se quedan vigilando sus sembradíos. Indicó que la mayoría de los robos se cometen durante las noches y madrugadas, y que en la mayoría de las ocasiones varias personas son las que ingresan a los plantíos para cortar la flor.
Por su parte, otro de los floricultores aseveró que gran parte de las rosas que son robadas de los invernaderos son intercambiadas por dosis de droga al interior de la comunidad. En ese sentido, aseguró que las personas que cometen estos actos presentan problemas de drogadicción y que los hacen para poder adquirir la sustancia que consumen, principalmente “cristal”.
Finalmente, los productores de la localidad hicieron un llamado a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) para que existan recorridos por las zonas de invernaderos, a fin de disuadir este tipo de actos.
















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