Operaba desde 2022 palenque clandestino de Valle Dorado 2000
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Autoridades reportan 13 personas heridas por arma de fuego y cinco muertos tras ataque armado

Desde el año 2022, la música, los gritos y el choque de navajas entre gallos no eran ningún secreto en la colonia Valle Dorado 2000, municipio de Corregidora.
Cada cierto tiempo, en una finca de fachada colonial, las luces se encendían entrada la noche y los vehículos comenzaban a llegar, no era una fiesta cualquiera, era la Finca La Cabaña o como todos la conocían, La cabaña de Kike.
Ahí, bajo techo y a puerta cerrada, operaba un palenque clandestino, sin permisos, sin regulación, sin vigilancia, pero con suficiente organización que empezaba desde redes sociales para reunir a decenas de personas, las cuales acudían para realizar millonarias apuestas, beber alcohol y realizar peleas ilegales.

Y aunque estaba cerca de módulos de policía, el lugar siguió operando durante años sin que nadie dijera nada. Los vecinos sabían, el gremio gallero también y quienes se movían en otros negocios más peligrosos, también.
Porque “Kike”, el dueño del lugar, no solo era conocido por las peleas de gallos. Su nombre, según versiones, ya arrastraba historia, robo de autopartes, asaltos al transporte y más recientemente, su presunta incursión en el robo de hidrocarburo en la zona de los Apaseos.
Ahí comenzó todo, las disputas, los muertos y las amenazas. Gente cercana a él fue asesinada, y también lo señalaron de estar metido en ejecuciones.
Hasta la noche del 15 de abril, ese día era su cumpleaños y la pelea de gallos se empezó a mover en redes, se corrió la voz y eso fue suficiente, porque así fue como lo ubicaron.
Cuando cayó la noche, hombres armados a bordo de camionetas llegaron. Sin rodeos, sin advertencias irrumpieron en el lugar y dispararon a todos.
“Tronaba pero feo… algo horrible”, dijo después un sobreviviente. Algunos intentaron correr. Otros se tiraron al suelo y unos más no alcanzaron a salir.
Cinco personas murieron ahí y trece más quedaron heridas. Entre las víctimas un exmilitar, su pareja, y varios asistentes conocidos en el ambiente. El objetivo, según las versiones, era uno solo El Kike.
Pero no lo lograron, dicen que ya había sobrevivido a un ataque antes y ahora, en su propia finca volvió a pasar lo mismo, él se salvó y otros pagaron.
Hoy, la finca está asegurada, custodiada, silenciosa. Muy distinta a lo que fue durante años. Y la pregunta queda en el aire, ¿Cómo un lugar así operó desde 2022 sin que nadie lo frenara?
La Fiscalía investiga, el móvil apunta a un presunto ajuste de cuentas entre grupos criminales y al huachicol, sin embargo, al momento no hay personas detenidas.

















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