“Rawdogging boredom”: hacer nada sin celular, la tendencia que la ciencia está estudiando

Jóvenes de todo el mundo se graban haciendo absolutamente nada: sin celular, sin música, sin distracciones. Lo llaman “rawdogging boredom”. No es solo un reto viral, diversos estudios alrededor del mundo muestran que un gran consumo digital aumenta el aburrimiento.
En TikTok hay miles de videos con jóvenes en una habitación silenciosa, acompañados de un cronómetro y ellos simplemente no hacen nada. Algunos lo hacen durante vuelos, en casa y así lo muestran en redes para crear contenido viral.
Lo que hay detrás de esto
Un estudio publicado por el Ministerio de Educación de China analizó 28 mil 269 universitarios donde se usó un “termómetro del aburrimiento” ―la “Boredom Proneness Scale”, diseñada por los doctores Richard Farmer y Richard Sundberg (1986) para medir las tendencias al aburrimiento por parte de las personas― y hubo un aumento de 14.26 puntos. La traducción al español sería, el aburrimiento aumenta considerablemente cuando se incrementa el uso de internet.
Actualmente podemos ver series, películas y videos en al menos 10 plataformas diferentes, escuchar música al menos en 6 aplicaciones diferentes, comunicarnos y hacer comentarios en diversas redes sociales. Para acompañar nuestro entrenamiento, también podemos organizar una fiesta comprando miles de cosas en línea para decorar y regalar.

¿Por qué nos aburre tanto entretenimiento digital?
La psicóloga Katy Tam de la University of Toronto, publicó una investigación donde propone los 5 mecanismos por los cuales los medios digitales aumentan el aburrimiento.
1. Divide la atención y sobreestimula a las personas: El cerebro no logra procesar tanta información a un nivel profundo y la velocidad caótica desencadena una sensación de vacío y aburrimiento.
2. Provoca descargas rápidas y repentinas de dopamina: Con el paso del tiempo los receptores del cerebro se desensibilizan a los estímulos, debido a una gran cantidad de dopamina. Así, las actividades cotidianas en el mundo real pierden significado.
3. Reduce el esfuerzo cognitivo y la tolerancia a la frustración: Los sistemas automatizados, encargados de analizar datos antes de ser mostrados al cibernauta, impiden mantener la atención ante actividades complejas como leer un libro o aprender algo nuevo.
4. Disminuye la búsqueda de una vida significativa: Normalmente el aburrimiento actúa como una forma adaptativa que impulsa a buscar algo más allá de la cotidianidad, fomentando la creatividad y la introspección. Al usar cualquier gadget, el cerebro entra en un ciclo donde no puede bajar su nivel de estimulación autónomamente.
5. Crea la ilusión de aprender muchas cosas importantes: La exposición desmesurada a imágenes, tendencias y frases altamente producidas desgasta la mente. Pero toda esta información en realidad está vacía porque carece un significado verdadero.
En el cerebro nos encontramos con la red neuronal por defecto, DMN por sus siglas en inglés, asociada con “soñar despierto”, introspección, memoria autobiográfica y la generación de ideas creativas. El problema es que la distracción digital constante mantiene la DMN al límite. Según el neurocientífico de la University of Waterloo, James Danckert, el aburrimiento es un “llamado de atención” que nos dice: “No está funcionando lo que hace, ¡cambia!”
La tendencia de hacer nada sin pantallas conecta con lo anterior. Muchos participantes comentan que, después de los primeros minutos (insoportable para la mayoría), empiezan a sentirse más tranquilos, conectados con el presenta y con mayor capacidad de concentración. Según @productive.rowan, practicante de “Rawdogging boredom” afirma un incremento en su productividad, luego de pasar 1 hora diaria sin hacer nada durante varios días continuos.
Aún así, de acuerdo con la Dra. Gloria Mark, el impulso de sentir aburrimiento no debe tratarse como una disciplina o prueba de resistencia en su libro “Attention Span: A Groundbreaking Way to Restore Balance, Happiness, and Productivity” recomienda preguntarnos, cuando la tecnología nos cause tentación: “¿Por qué siento la necesidad de revisar el teléfono ahora? ¿Estoy aburrido, fatigado o procrastinando?”. Así, durante ese momento, podremos descubrir la verdadera causa de nuestras necesidades mentales o patrones emocionales.
Una generación con la necesidad de desconexión
La Generación Z creció en un entorno digital y ahora cuestiona, mediante sus acciones a la sobreestimulación. No es casualidad que haya jóvenes interesados en cambiar sus smartphones por dumbphones —teléfonos básicos sin acceso a redes— o buscando aplicaciones que limiten el tiempo de pantalla. A nivel global, en países desarrollados el 7% y 9% de personas usa exclusivamente dumbphones. Un porcentaje bajo, pero la tendencia irá en aumento en el uso de esta clase de celulares.
La pregunta detrás del rawdogging boredom no es si podemos aguantar una hora sin celular sino, ¿qué estamos perdiendo cuando llenamos cada segundo de silencio con una pantalla? Para el neurocientífico James Danckert: “El aburrimiento no es ni bueno ni malo, es solo una señal… Lo que lo hace bueno o malo es lo que haces con él”. A veces, la única forma de escucharla es apagar el teléfono.















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