Cadena de suministro, el nuevo frente de ciberseguridad del retail
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Tres de cada 10 ataques al retail involucran a proveedores o socios comerciales conectados.

El sector retail enfrenta una escalada de ciberataques capaz de convertir una falla tecnológica en un problema de inventario, pagos y abastecimiento.
En los últimos tres años, las amenazas y filtraciones de datos en esta industria aumentaron más de 100%, según un reciente informe de Kaspersky que cifra hasta en 91 millones de dólares los costos de recuperación para una gran empresa del sector, después de un incidente digital.
El impacto no se limita al robo de información de los consumidores finales. Un ciberataque puede paralizar plataformas de comercio electrónico, sistemas de punto de venta, centros de distribución, procesos de reposición y conexiones con proveedores logísticos, comprometiendo la disponibilidad del producto y la continuidad del negocio.
El ataque más crítico
En algunos casos, los ciberataques dañan servidores y lo dejan fuera de operación; eso sin duda afecta la continuidad del negocio, de acuerdo con Luis Adrián Ochoa, director de la práctica Cloud, Infraestructura de TI y Ciberseguridad Norte de Latam en Capgemini.
En una reciente entrevista con The Logistics World, el experto menciona que el ransomware es el ataque más crítico para la operación logística porque puede detener plantas, secuestrar información, exponer datos y generar cuantiosas pérdidas económicas.
Es un tipo de software malintencionado o malware, que los ciberdelincuentes usan para bloquear el acceso a los datos críticos de una persona u organización, destruirlos o publicarlos a menos que se pague un rescate, explica una entrada digital de Microsoft.
La brecha también está en los proveedores
La operación de un retailer se apoya en proveedores de mercancías, transportistas, operadores logísticos, plataformas en la nube, procesadores de pagos y empresas tecnológicas. Cada conexión amplía la capacidad operativa, pero también crea puntos de acceso que pueden ser aprovechados para infiltrarse en la red corporativa.
El documento de Kaspersky señala que 30% de los ataques dirigidos al retail involucraron a socios comerciales o proveedores. Sin embargo, apenas 9% de los directivos ubica a este riesgo como su principal preocupación de ciberseguridad, una diferencia que revela una brecha entre la exposición real y la prioridad asignada.

Esa exposición obliga a los equipos de cadena de suministro y logística a participar en la estrategia de ciberseguridad. La gestión de proveedores debe incorporar evaluaciones de seguridad, controles de acceso, protocolos para compartir datos y procedimientos de respuesta ante incidentes:
En la medida en que tengamos más proveedores, la vigilancia, la observabilidad, el control de accesos y la gestión de identidades se vuelven más relevantesLuis Adrián Ochoa, director de la práctica Cloud, Infraestructura de TI y Ciberseguridad Norte de Latam en Capgemini.
No basta con exigir niveles de servicio, costos competitivos o entregas puntuales cuando una vulnerabilidad del tercero puede detener inventarios, pagos o distribución.
Una fuerza laboral preparada reduce la exposición
De acuerdo con Kaspersky, el componente humano continúa entre las principales causas de los incidentes. Entre 64% y 86% de las filtraciones están relacionadas con errores no intencionales, como abrir correos de phishing, usar contraseñas débiles o compartir credenciales sin verificar la identidad del solicitante.
El riesgo alcanza a compradores, responsables de almacén, personal de tienda y equipos logísticos. Una factura falsa, una modificación de cuenta bancaria o una solicitud urgente atribuida a un proveedor puede desviar recursos y abrir accesos a sistemas críticos de inventarios o abastecimiento.

Construir una cultura ciberresponsable requiere capacitación continua, simulaciones de fraude y permisos definidos por función. Los colaboradores también necesitan mecanismos sencillos para reportar anomalías antes de que un correo, una llamada clonada con inteligencia artificial o un mensaje falso escale hacia la operación.
La resiliencia comienza antes del ataque
Los ataques sofisticados pueden permanecer ocultos durante semanas mientras identifican vulnerabilidades, credenciales y sistemas críticos. Su ejecución puede generar inactividad, pérdida de productividad, recuperación de respaldos y actualizaciones urgentes de infraestructura en tiendas, almacenes y plataformas digitales.
La preparación debe partir de analizar cuáles son los procesos que no pueden detenerse. La respuesta suele incluir pagos, visibilidad de inventarios, asignación de pedidos, comunicación con proveedores y movimientos entre centros de distribución y puntos de venta.
Los retailers necesitan planes de continuidad probados, respaldos aislados, procedimientos manuales temporales y responsabilidades claras durante una crisis.
La ciberseguridad deja así de ser una función exclusiva de tecnología y se convierte en una capacidad de la cadena de suministro para mantener producto, información y ventas en movimiento.

















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